A una semana del ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán, el presidente Donald Trump retiró su atención temporalmente de Medio Oriente para enfocarse en América Latina y más específicamente en los carteles de la droga que operan en la región.
Lo hizo en la cumbre «Escudo de las Américas» (Shield of the Americas), que él mismo convocó y que contó con la presencia de doce presidentes latinoamericanos afines al mandatario de EE.UU.
Al evento llegaron figuras como el presidente de Argentina, Javier Milei, de El Salvador, Nayib Bukele, de Ecuador, Daniel Noboa, y el presidente electo de Chile, José Antonio Kast.
«Esta histórica coalición de naciones trabajará conjuntamente para impulsar estrategias que pongan fin a la injerencia extranjera en nuestro hemisferio, a las pandillas y carteles criminales y narcoterroristas, y a la inmigración ilegal y masiva», informó el departamento de Estado.
La agenda que estuvo planteada para «promover la libertad, la seguridad y la prosperidad» en la región se enfocó en la creación de una Coalición Anticarteles de las Américas (Americas Counter Cartel Coalition).
Se trata de un acuerdo militar que busca erradicar los carteles en el hemisferio occidental. «La única forma de derrotar a estos enemigos es desatando el poder de nuestros ejércitos. Tenemos que usar nuestro ejército. Tienes que usar tu ejército», afirmó Trump.
La proclamación firmada por el mandatario estadounidense en el marco de la cumbre de Miami, detalla que es «un compromiso de líderes militares y representantes de 17 países que demuestra que la región está lista para emplear poder duro para derrotar estas amenazas a nuestra seguridad y civilización».
En la coalición destaca la ausencia de México, Colombia y Venezuela, países que llevan décadas luchando contra el narcotráfico.





