El mercado inmobiliario de ultra lujo en Florida acaba de marcar un nuevo hito. La propiedad de Key Biscayne que sirvió de escenario para la mítica película Scarface (1983) ha salido a la venta por un precio de 237 millones de dólares. Según informa el Wall Street Journal, de concretarse la transacción por esta cifra, se pulverizaría el récord actual del condado de Miami-Dade, superando los 170 millones de dólares que Mark Zuckerberg, CEO de Meta, desembolsó recientemente por una mansión en Indian Creek.
La propiedad, que abarca casi una hectárea, es propiedad de John Devaney, un inversor que adquirió la vivienda principal y un helipuerto adyacente por 15 millones de dólares hace años, tras un impulso casi cinematográfico: vio el helipuerto desde el aire mientras tomaba una lección de vuelo y decidió comprarlo para sus propias aeronaves. Tras invertir otros 15 millones en terrenos vecinos y reformas, Devaney busca ahora una rentabilidad sin precedentes.
La mansión, de unos 1.200 metros cuadrados, es reconocida mundialmente por haber sido el hogar del personaje Frank Lopez en la cinta dirigida por Brian De Palma. Elementos icónicos de la película, como el ascensor de cristal y acero inoxidable donde Al Pacino (Tony Montana) protagonizó escenas memorables, siguen en funcionamiento y son el principal atractivo para los visitantes, según relata el propio Devaney al Wall Street Journal.
Sin embargo, la realidad de la casa supera en ocasiones a la ficción. El inmueble fue construido originalmente hacia 1981por Roberto Striedinger. De acuerdo con el libro Cunning Edge: A 45-Year Journey Conducting Global Undercover Investigations, Striedinger fue un piloto vinculado al cartel de Medellín, condenado por contrabando de cocaína. El Gobierno de Estados Unidos confiscó la propiedad antes de que pasara a manos de propietarios privados y, finalmente, al actual vendedor.
Más allá de su fama en Hollywood y sus conexiones con el narcotráfico de los ochenta, la finca posee un valor histórico de carácter presidencial. El helipuerto que hoy forma parte del lote en venta fue construido originalmente para dar servicio a la conocida como «Casa Blanca de Invierno» del presidente Richard Nixon.
Nixon veraneaba y pasaba sus periodos de descanso en un bungalow modesto dentro de este complejo de Key Biscayne durante su mandato. Según se recoge en el volumen Florida History from the Highways (2005), la enorme plataforma de hormigón sobre la bahía de Biscayne se erigió específicamente para gestionar el flujo de helicópteros que transportaban a funcionarios, asesores —incluido Henry Kissinger— y agentes del Servicio Secreto que acompañaban al mandatario. Aunque el bungalow original de Nixon fue demolido a principios de la década de los 2000, la infraestructura del helipuerto permanece como un vestigio de la importancia estratégica y social que tuvo este enclave durante la Guerra Fría.





