El gobernador de Florida, Ron DeSantis, convocó a los legisladores estatales a una sesión especial que comenzará el próximo lunes para debatir una reforma que busca reducir de forma drástica los impuestos a la propiedad sobre viviendas principales.
La iniciativa pretende colocar una enmienda constitucional en la boleta electoral de noviembre. Según informó Local 10, el objetivo es ampliar la exención fiscal para propietarios y avanzar hacia una futura eliminación de los impuestos a la propiedad sobre residencias principales, uno de los temas económicos que más debate genera en el estado.
Durante una presentación en Tampa, DeSantis explicó que el plan elevaría inicialmente la exención de vivienda principal hasta los 250.000 dólares. Según estimaciones del gobernador, esa medida eliminaría el pago de impuestos a la propiedad para cerca del 60% de los propietarios que cuentan con exención de residencia principal en Florida.
La propuesta también ordenaría a la Legislatura diseñar un cronograma para eliminar de manera gradual esos impuestos sobre viviendas principales. DeSantis afirmó que, si la exención alcanzara los 500.000 dólares, aproximadamente el 92% de los propietarios quedarían libres de ese tributo.
“El propósito principal es que la vivienda principal quede libre de impuestos a la propiedad”, sostuvo el gobernador durante su exposición, según informó Local 10.
El proyecto necesita un amplio respaldo político para avanzar. La propuesta deberá recibir el apoyo del 60% de la Cámara de Representantes y del Senado estatal para ingresar a la boleta electoral. Luego, requerirá el voto favorable del 60% de los electores en noviembre para incorporarse a la Constitución de Florida.
La iniciativa incluye varias medidas destinadas a reducir el impacto financiero sobre los gobiernos locales. Según explicó DeSantis, los ingresos restantes provenientes de impuestos sobre propiedades comerciales y viviendas que no sean residencias principales quedarían destinados exclusivamente a servicios esenciales, como escuelas públicas, policía y bomberos.
El plan también contempla beneficios para pequeños negocios. Según informó Local 10, la propuesta reduciría el límite anual de crecimiento de las tasaciones del 10% al 5%, una modificación que podría aliviar la presión tributaria sobre comerciantes y emprendedores.
Otra de las disposiciones busca evitar que la reforma se convierta en un incentivo para nuevos residentes. El proyecto permitiría exigir que quienes se muden a Florida esperen hasta cinco años antes de acceder al beneficio completo de la exención fiscal sobre la vivienda principal.
Además, el gobernador señaló que impulsará la creación de un fondo fiduciario estatal para otorgar subvenciones a gobiernos locales, especialmente en áreas rurales con menor capacidad de recaudación tributaria.
Sin embargo, la propuesta enfrenta dudas dentro de la propia Legislatura estatal. El Senado de Florida expresó reservas sobre la posibilidad de aplicar recortes demasiado amplios que afecten los ingresos de condados rurales y municipios pequeños.
La Cámara de Representantes ya aprobó este año una propuesta propia sobre exenciones fiscales para viviendas principales, aunque con diferencias importantes respecto al plan de DeSantis. Esa iniciativa mantenía el financiamiento escolar y eliminaba algunos impuestos de manera inmediata, sin una transición gradual.
Desde el Partido Demócrata también surgieron cuestionamientos. Según informó Local 10, la líder demócrata de la Cámara estatal, Fentrice Driskell, advirtió que incluso reducciones moderadas en los impuestos a la propiedad podrían afectar seriamente a los gobiernos locales.
Driskell sostuvo que esos ingresos financian servicios esenciales como fuerzas de seguridad, socorristas, bibliotecas y programas comunitarios. También señaló que muchos residentes expresan mayor preocupación por el aumento de las tarifas del seguro de propiedad que por los impuestos inmobiliarios.
DeSantis rechazó la posibilidad de compensar la reforma con nuevos impuestos y afirmó que Florida cuenta con una posición presupuestaria sólida para sostener el alivio fiscal propuesto. Ahora, la discusión quedará en manos de los legisladores, que deberán actuar con rapidez para definir el texto final antes de las elecciones de noviembre.





