El número de casos de ciclosporiasis en Miami-Dade registró un incremento acelerado durante la segunda semana de julio, al pasar de 6 a 17 contagios confirmados en apenas siete días. El aumento ha despertado preocupación entre las autoridades sanitarias del sur de Florida, especialmente porque la fuente exacta de las infecciones todavía no ha sido identificada y la temporada de mayor incidencia se extiende durante buena parte del verano.
Los datos muestran que el repunte no es un fenómeno aislado. Otros condados del sur del estado también han reportado nuevos contagios, mientras las cifras acumuladas en Florida y el resto de Estados Unidos reflejan una expansión considerable de esta enfermedad intestinal asociada principalmente con el consumo de alimentos frescos o agua contaminada.
La ciclosporiasis es causada por el parásito microscópico Cyclospora cayetanensis, un organismo capaz de provocar diarrea intensa y prolongada, dolor abdominal, náuseas, pérdida del apetito y cansancio. Aunque la infección puede afectar a cualquier persona, representa un riesgo mayor para adultos mayores, niños pequeños, embarazadas y pacientes con sistemas inmunológicos debilitados.
Entre el 4 y el 11 de julio de 2026, Miami-Dade pasó de 6 a 17 casos confirmados, lo que significa que la cifra casi se triplicó en una sola semana. El crecimiento coloca al condado entre las zonas de Florida con mayor atención sanitaria debido a su elevada población, el intenso movimiento de viajeros y la amplia distribución de productos frescos en supermercados, restaurantes y establecimientos de comida.
El condado Broward también mostró un incremento, aunque de menor magnitud, al pasar de cinco a siete casos. En Monroe, territorio que incluye a los Cayos de Florida, las autoridades confirmaron el primer contagio de la temporada.
La aparición de casos en varios condados aumenta la posibilidad de que los productos involucrados hayan circulado a través de distintos mercados o cadenas de distribución. Sin embargo, hasta ahora no existe evidencia suficiente para determinar si todos los pacientes estuvieron expuestos a una misma fuente.
Las investigaciones epidemiológicas suelen analizar los alimentos consumidos por los afectados, los comercios visitados, las fechas de aparición de síntomas y posibles coincidencias entre los pacientes. Ese proceso puede extenderse durante semanas cuando los productos sospechosos son vendidos en diferentes condados o estados.
El incremento observado en Miami-Dade forma parte de una tendencia más amplia en Florida. Entre el 1 de mayo y el 11 de julio, el número de contagios reportados en el estado subió de 50 a 96.Horario y calendarios
La cifra es aproximadamente cuatro veces superior a la registrada durante el mismo período del año anterior, una diferencia que refuerza la preocupación sobre la intensidad de la temporada actual.
Florida suele registrar más casos de ciclosporiasis entre la primavera y el final del verano. Las condiciones climáticas, la llegada de determinados productos agrícolas y el aumento del consumo de frutas, verduras, ensaladas y hierbas frescas pueden influir en la aparición de brotes durante estos meses.
La temporada de vigilancia se extiende hasta el 31 de agosto, por lo que todavía existe un margen considerable para que se sumen nuevos diagnósticos. Las autoridades sanitarias consideran que las cifras podrían continuar aumentando antes de que concluya el período de mayor incidencia.
Además, las estadísticas actuales podrían estar reflejando contagios ocurridos varias semanas atrás. Entre la exposición al parásito, la aparición de los síntomas, la visita al médico, la realización de pruebas y la notificación del resultado puede existir un retraso prolongado.
El brote no se limita a Florida. Las autoridades federales han confirmado al menos 1,645 casos de ciclosporiasis distribuidos en 34 estados, mientras más de 5,100 permanecen bajo investigación.
Al sumar los contagios confirmados y los casos sospechosos, el total nacional se aproxima a 7,000. Al menos 141 pacientes han requerido hospitalización debido a la intensidad de los síntomas o a complicaciones asociadas con la pérdida de líquidos.
Hasta el momento no se han reportado muertes relacionadas con estos casos. Sin embargo, la ausencia de fallecimientos no elimina los riesgos médicos, especialmente entre personas vulnerables o pacientes que permanecen varios días con diarrea persistente sin recibir atención adecuada.
«El verdadero número de personas enfermas en este brote multiestatal es probablemente mayor que el reportado, y el brote puede no limitarse a los estados con casos conocidos», dijo CDC.





